Más de 30 niñas vivieron una jornada llena de ciencia, experimentos e inspiración en Bayer Sitio Orizaba, en el marco del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia. Una experiencia que buscó abrir oportunidades, despertar curiosidad y demostrar que el futuro también se construye desde la imaginación.
Hay momentos que pueden cambiar la forma en la que una niña ve su futuro. A veces empieza con algo tan simple como escuchar: “Sí puedes.”
Así se vivió el pasado 27 de febrero en Bayer Sitio Orizaba, donde más de 30 niñas participaron en una jornada especial en el marco del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia.
Un espacio creado para algo muy importante: imaginar lo que es posible.

Descubrir y experimentar
Durante el evento, las niñas no solo observaron, participaron, experimentaron, preguntaron y descubrieron.
A través de actividades basadas en el modelo STEAM, tuvieron la oportunidad de acercarse a la ciencia de forma práctica, divertida y accesible.
Pero también hubo algo más, algo que no siempre se enseña en un laboratorio: la confianza.

Ver para creer
Uno de los momentos más importantes del día fue el encuentro con mujeres que hoy forman parte de áreas como producción, ingeniería y laboratorios.
Ellas compartieron sus historias, compartiendo el proceso que han vivido a lo largo de su carrera, cómo empezaron, qué retos enfrentaron y cómo lograron llegar a donde están.
Porque durante mucho tiempo, estos espacios fueron vistos como exclusivos para hombres.
Hoy, eso está cambiando.
Y verlo en primera persona hace toda la diferencia.

Ciencia que también se vive
La jornada también incluyó actividades que hicieron la experiencia aún más memorable.
Las niñas pudieron conocer un camión de bomberos, una ambulancia y participar en dinámicas que conectaban la ciencia con la vida real.
“Fue muy divertido, pudimos hacer experimentos y conocer muchas cosas nuevas”, compartió una de las participantes.
Un día que no solo enseñó, también emocionó.

Abrir oportunidades desde hoy
Este tipo de iniciativas, impulsadas por proyectos como GROW, tienen un objetivo claro: abrir caminos desde la infancia. Mostrar que la ciencia no es lejana, no es complicada, y definitivamente, no tiene género.
“La ciencia es para quienes tienen curiosidad y ganas de descubrir lo desconocido.”
El mensaje que quedó al final del día fue simple, pero poderoso: no hay límites.
Lo que hoy sienten como curiosidad… mañana puede convertirse en una carrera. Porque cuando una niña cree que puede, empieza a construir su propio futuro.

Lo que pasa cuando jalamos juntos
Este evento es una muestra de lo que ocurre cuando se suman esfuerzos.
Cuando una empresa abre sus puertas, cuando hay proyectos que impulsan y cuando hay niñas dispuestas a descubrir.
Porque cuando jalamos juntos…las posibilidades crecen.
